CRÓNICA
‘Un
joyero para la obra de Arad’
JORGE SÁNCHEZ
ORTIZ DE GALISTEO
BDRD.info EN PARÍS | Febrero de 2009
Ron Arad es un genio del diseño contemporáneo, un creador que hace de su obra una joya que, como tal, se merece un magnífico joyero que la envuelva. Pero
no un joyero cualquiera, uno que no sólo la proteja, sino que también la
ensalce. Ese joyero que Arad se merece es, en esta ocasión, el Centre Pompidou
de París, un edificio que se ha convertido también en todo un icono de la
arquitectura. Sí, he dicho bien, arquitectura, porque, aunque no sea tan
conocido por esa faceta, Ron Arad ha desarrollado magníficos
proyectos arquitectónicos.
La visita promete incluso antes de llegar al nivel uno del Pompidou, donde la Galerie Sud aloja la muestra. En la entrada observamos un
gran mostrador rojo, el mismo de la tienda de Yohji Yamamoto en Tokyo. En el fondo, sobre la pared
blanca, una reproducción gigante de la famosa estantería Bookworm, en color negro, enmarca
el título de la exposición: Ron Arad, No discipline, y un majestuoso sofá multicolorido de la firma
Moroso, con volúmenes cuadrados en los que priman los colores rojos, nos invita a
sentarnos para ver un vídeo en que se observa al diseñador participando en el montaje de la instalación.
Tras la pausa, nos sumergimos de lleno en la obra de Arad. Como
ya quedó claro en la entrada, la Bookworm tendrá una presencia especial en toda la exposición.
De hecho, todo el recorrido está delimitado por un contorno que reproduce las
formas de la estantería. Este primer espacio está dominado por las diferentes
versiones, en diferentes acabados y colores, de los sofás Oh Void, Novoid y Blovoid, todos
ellos caracterizados por sus formas de mariposa, que se acompañan de otras piezas
en que también priman las curvas, con las que este creador lleva la sensualidad al mobiliario. Es el caso de la silla Tom Vac, de la que se combinan las versiones comerciales con otras que, basadas en la misma pieza, son auténticas obras de arte. Esos diseños se
combinan además con otros más libres, creados en metal, como la chaise longue Before Summer.
Dentro del ambiente en que nos encontramos, se observa un volumen
circular, alrededor del cual se exhiben algunas de las piezas, y que delimita
esta parte dedicada al mobiliario con otra centrada en la arquitectura, en la
que se observan diferentes proyectos, desde croquis a maquetas, pasando por reconstrucciones
virtuales. Dentro de ese volumen, con forma de caracola, unas sillas Wavy nos esperan.
El interior se convierte en una gran pantalla donde exhiben las imágenes del
proyecto del Design Museum de Holon.
Finalmente, un tercer espacio nos presenta otras obras de Arad. Una especie de muro construído a partir
de toneles de cartón superpuestos sirve para exhibir diferentes piezas. Esta
vez no son sólo sillas y sillones, sino también otros objetos entre los que se encuentran pequeñas creaciones para Alessi, o un llamativo bolso para mujer que cambia de opaco a translúcido, dejando ver su contenido. Todos ellos están expuestos,
como el resto de las piezas, con una escenografía y una iluminación
perfectamente cuidada, como se merecen todas estas joyas del diseño que pronto
cambiarán de joyero, ya que tras el fin de la exposición en el Centre Pompidou en marzo, la muestra
viajará hasta el Museum of Modern Art de Nueva York, donde podrá verse el próximo
verano.
|